martes, 17 de febrero de 2026

 Merluza loca

No se sabe cómo pero la Merluza del arroyo recibió la visita de su prima, una merluza llegada del mismísimo antiguo continente.

Decían por ahí que había sido por instagran que la merluza europea había localizado a su prima de la pampa pero al final resultó que había sido por facebook porque el instagran era más complicado para las merluzas de cierta edad y en este caso la europea ya tenía muchos años y pocas escamas.

Y ¿para qué venir a un lugar tan recóndito y aburrido cuando uno vive en la vieja y próspera Europa?

Ella comentó que quería conocer América, cosa que es posible pero un poco extraña ya que un arroyo pampeano no es precisamente parecido al Hudson, que permite conocer Nueva York desde la orilla y ni siquiera el Río de La Plata que permite acercarse a la Buenos Aires de Borges o a la cola de novia de Montevideo. 

Cuando en el arroyo le hacían notar estas cosas la vieja merluza intentaba explicar que la espantaban la contaminación del agua e incluso la tremenda contaminación auditiva de las grandes urbes.

—Hay que oír el rugido de los motores de las embarcaciones y el tembladeral de las aguas. Insoportable. Una siente que las vibraciones le recorren todo el cuerpo. Insoportable. 

Y eso que la pobre para llegar a América había tenido que engancharse de la estela de un crucero hasta que al fin se cruzó con un velero de esos que cruzan el Atlántico en plan de aventura. 

La cosa es que nuestra Merluza (la local) no tuvo otro remedio que recibirla en el arroyo de agua dulce que, como saben, pasa por atrás de la casa donde vivía el tío José cuando era José a secas. 

Le preparó un cuarto confortable separado por una densa cortina de juncos y se preocupó por conseguir un menú variado, compuesto en su mayor parte por los vegetales que se desprenden de las plantas del río, pero se las arregló también para agregar granos de trigo que el viento deja caer sobre el agua después de arrancarlas de las espigas.  «La cosecha del viento» la llaman en el arroyo, pero no es la única porque cuando cuando los chacareros cosechan el girasol el viento lleva al agua una lluvia de pepitas de girasol que los bagres perforan con dientes diminutos para venderlos semi procesados. 

El problema es que la Merluza europea declaró que la comida autóctona no le gustaba porque era alguiriana estricta. Y ahí tuvo que rebuscársela nuestra merluza buscando algas carísimas que crecen en porciones diminutas en las piedras de la orilla, esas que están apenas sumergidas. 

—Algariana estricta —comentó con cierto deje de sorna la Mojarra, a cuyo consultorio psicológico debió volver nuestra Merluza para soportar a su parienta. 

—Deje de consentirla y va a comer de todo, no tengo dudas —aconsejó la Mojarra. —Come o se vuelve a Europa en la estala del primer barco que enganche, crucero, velero o lancha, como sea yo diría que no se vuelve así que ponga en la mesa lo que encuentre. 

Ya se sabe que eso de poner en la mesa es pura metáfora, porque en agua la comida se suspende en un círculo prolijo intercalando vegetal y grano o incluso algún alga de las caras, y de ahí nomás se va comiendo. 

Como eso de andar contando historias de merluzas innominadas da bastante trabajo es necesario aclara que la Merluza, la nuestra, se llama solo Merluza porque era única en el arroyo hasta la llegada de su parienta. Para evitar equívocos a partir de aquí es importante tener en claro que la Merluza es la nuestra y la otra pasa a ser llamada la Parienta. 

Hecha esta aclaración que facilita sorprendentemente contar la historia hay que contar que la Merluza llegó el momento que quería comprarle una estadía en primera clase a su parienta. Tan insoportable le resultaba la extranjera. Por otra parte se sentía un poco culpable por ser egoísta, pero es sabido que no hay generosidad que aguante a los tiranos. Y la Parienta era toda una tirana. 





jueves, 11 de febrero de 2021

Cartas hacia la tierra: Sam brilla en la oscuridad

Querida Caviar: 
Esta vez te escribo una carta llena de tristeza. 
¿Te acordás?  Sam brilla en la oscuridad. 
Su tatuaje es fluorescente y le chorrea desde la cabeza. 
Vos decías que parecía un  cake desagradablemente decorado con un glaseado fluorescente y desparejo. 
Sam usa peluca. 
Porque antes de tatuarlo lo sometieron a depilación laser de punta a punta para que no pudiera ocultar su tatuaje. 
Sam brilla en la oscuridad.  Es una mala persona Sam. 
El tatuaje lo marca para que todos sepan que es sexualmente violento.  Un abusador.  Un loquito.  Así pasa en la plataforma...tenemos que soportar a esta clase de delincuentes también. 
Estamos desolados. 
Atacó a una pequeña suora, una de esas pequeñas e inofensivas religiosas que andan predicando el amor de un Jesús replicado. 
Recuerdo muy bien que vos lo tenías a raya.  Que le ponías límites y cuando estabas acá no lo dejaste acercarse nunca. 
Y que cuando Rhum estaba en la plataforma le habías prometido hacerlo picadillo si se acercaba a menos  de dos metros de nuestro hijo. 
Sam brilla en la oscuridad.  Pero eso no evitó que la pobre suora sufriera su violencia. 
La acorraló porque podía ser acorralada.  No creía en el mal la pobre, no  entendía la violencia. 
La Suora madre ahora está presa dentro de esta prisión.  Una presa dentro de una plataforma prisión.  Presa tres veces. Una vez presa en la nave.  Otra vez presa por su tatuaje.  Y ahora presa en la prisión porque atacó a Sam con un tenedor de trinchar. 
Siempre decíamos que a estas pobres mujeres, presas porque el Papa quería edulcorar su religión, había que borrarles los tatuajes y dejarlas vivir en sociedad. 
Una pena que nuestra opinión no pese para nada.
En un ambiente distinto al de la plataforma estas monjas hubieran sabido más de la violencia común entre los hombres y mujeres.  Tal vez la Suora Superior  no se hubiera sentido tan responsable y quizá, solo quizá, no lo hubiera atacado con el tenedor. 
Ahora la Suora suma a sus tatuajes de cruces la imágen de un tridente que partirá desde la frente hasta el mentón.   Un tridente que le dibuja tres colmillos, para ella también fluorescentes, abajo de la boca.
Ella, que estaba orgullosa de sus crucesitas ahora también tiene tatuado el símbolo del demonio (eso dijo).
Y encima Sam sobrevivió.  Por el momento está en una celda al lado de la de la Suora.  Creo que no saben que hacer con él.   Durante años se ha fomentado la cuestión de prevención y reforma, ignorando lo que todos sabemos: hay personas que no cambian. 
La próxima semana van a formar el tribunal. 
Un juez por parte del Sistema, otro por parte de la víctima y otro por parte del victimario.  Veremos.  Tendrán que acordar. 
No se me ocurren buenas noticias en esta oportunidad.
Espero tu carta.  Siempre son buenas las noticias desde la tierra. 
Describime el paisaje al menos, el color del cielo, cualquier cosa.   El cielo en la plataforma no deja de llenarme de eso que se llama congoja por tanta belleza y tanta oscuridad. 
Te mando un abrazo de padre a madre, querida Caviar.  Que la tierra te sea grata. 






lunes, 11 de mayo de 2020

Te via´cantar las 40

Y con este asunto del coronavirus me vinieron las ganas de cantar las 40.
Claro que todo el mundo me dice que desafino y aunque estoy tratando de explicar que no es cantar, cantar, más bien es gritar un poco aunque uno no tenga las 40 en la mano, lo que sería tener un triunfo en el tute cabrero y que en este caso no es más que un triunfo del espíritu aunque tiene mucho de cabrero.
Así es.  Con este asunto del coronavirus me han entrado ganas de cantar las 40.
Empiezo con decir que eso de argentina y argentino me tiene inflada...¿Acaso para que pague impuestos la ley dice "Serán contribuyentes y contribuyentas"? 
No señores.  No se puede perder el tiempo así.  En un momento en que estamos aceptando que hay muchos más géneros que el masculino y el femenino vienen un montón de asoleados a decir "todos y todas" como si cuando dicen "Todos van a cobrar un sueldo mínimo" las todas no reclamáramos lo que nos corresponde.
O sea...con estas pavadas dejen de jorobarme...todos y todas.
Otro tema.  El Coronavirus.  Todavía estoy esperando que se disculpe el funcionario municipal que se reía cuando le pedí que no tomara mate en el trabajo.  Pero no se va a disculpar.  Porque los necios son así de peligroso.  Se dan el lujo de olvidarse hasta de los errores.
Y otro tema: La ayuda social.  Señores, bastante bien sale la cosa si consideramos que en realidad parece que se ayuda medio al boleo.  Capaz que no es el boleo ¿Pero Ud. la tiene clara?...bueno...cuénteme entonces...porque yo no encuentro a nadie que me explique como está organizada la cosa.
De pronto algunos están ayudados y otros no tanto.  Algunos se tienen que romper el llamado tujes trabajando y otros no se deciden a trabajar nunca de los nunca y jamás de los jamases. 
¿Cómo se hace para que quien está siendo ayudado en un momento dado diga "Mejor me ayudo solo"? 
No sabemos.  Al horno estamos.  El nudo del infinito señores, eso es. 

Y otro tema.  La educación.  La educación es mala señores.  Mala de toda maldad.  Más mala que la bruja mala.  Y se gastan carradas de plata en educación.  Y sigue siendo mala. Si a uno le enseñan matemáticas y sale de la escuela sin saber que son 2 metros cuadrados es porque la educación es mala.  Y si salís sin hablar inglés después de cinco años de secundaria, la educación es mala.  Y escribís "k" en lugar de "que", la verdad que la educación es mala.  Y si aceptas que los que gobiernen acaparen todos los privilegios y encima crees que son inteligentes en lugar de avivados, entonces la educación es mala.  Y además yo pasé el jardín de infantes, la primaria, la secundaria, la escuela profesional, la universidad, un postgrado y un poco más.  Y te digo...la educación es mala.  Qué claro que me acuerdo del jardín y de la primaria como espacios en los que aprendí.  Del resto algún retazo de conocimiento pero debió haber sido muchísimo más, muchísimo más. 
La educación es mala.  Y se gastan carradas de plata en educación.  Y no aguanto a una docente más hablando de "la comunidad educativa", como si el educar o maleducar fuera culpa de la comunidad y no de que en la puta vida les dió verguenza que los chicos no aprendan a leer a escribir.  Comunidad educativa un carajo.  Brutalidad educativa señores. 

Y otro tema.  La cuestión de las propinas.  ¿Se han dado cuenta que en este bendito-puto país dás una propina y se ofenden? ...Pero si es un país lleno de pelotudos evidentemente.  Las propinas debieran ser un estímulo para hacer bien el trabajo.  Y resultan que en este bendito-puto país se toman como un soborno o un insulto. "Porque yo no necesito que me den propina para trabajar bien", "Qué se cree este ¿que lo voy a atender mejor porque me da propina?", "Ahí está el que me dejó la propina importante...el idiota cree que voy a salir corriendo a atenderlo, pero no soy de esos, para mi todos son iguales e igualas..."  Me pregunto si tenemos un país de idiotas, eso me pregunto. 


jueves, 8 de agosto de 2019

Oda al piojo

Oda al piojo ( por Andrea Mirassou, la tía en 8/2017)

¡Oh piojo!
Yo te saludo
Yo te agradezco
Porque estás
Seguís estando
Nos ponés sin peligro
Frente a la mortalidad
que nos acecha.
Nos recordás que los piojicidas
evolucionan más rápido que los gobiernos
Y que hay esperanzas
Para un mundo que puede combatirte
Aunque no pueda
Contra otras corrupciones.
¡Oh piojo!
Me arrodillo ante el poder inmutable
De tu picadura voraz
Y me inclino ante el peine
Que te combate.
¡Oh piojo!
Tu presencia me llena de humildades
Y me recuerda
Que todo es vulnerable.

domingo, 23 de junio de 2019

Mburucuyá

Enredada en el falso aljibe de la quinta insistía el Mburucuyá en dar su flor cada año.  Y los chicos nos maravillabamos años tras año con esta flor llamada la pasionaria por evocar la corona de espinas y los tres clavos de la pasión de Cristo.  Las abejas y los chicos, cada verano, enredados en la alzada del falso aljibe, que el romanticismo trabajoso del abuelo Pedro había construido para nosotros.  Para los chicos, las abejas y el Mburucuyá.

lunes, 17 de junio de 2019

Mi papá


Yo lo pienso como me pienso a mi misma.  Atravezado de lado a lado por las injusticias de un país traicionero y traicionado.
Mi papá creía en los satélites y en las procesadoras.
Quería a mi mamá con un amor emocionado, de besos en el hombro.  Su número era el 11 porque era el número de mi mamá y nada más que por eso.
Mi papá quería a mi mamá y quería a la familia de mi mamá queriendo que fuera suya. Y hasta quería demasiado.  Quería como quieren los niños mi papá, aceptando hasta los golpes.
Creo que soñó tener un hijo varón y le nacieron cuatro nenas.
Argentina lo apuñaló tres veces hasta que la última estocada se le clavó en la cabeza y lo mató.
La misma estocada nos atravesó a las cuatro nenas y a mamá y nos clavó como moscas a la historia del país.
Sigo tratando de desclavar las alas y nunca es suficiente el esfuerzo y siento que no vale la pena la agonía.
Mi papá se merecía un auto azul. Azul juguete.  La vecina de enfrente tienen uno y yo sueño que llegué a tiempo a ser de verdad adulta y se lo regalo a papá.
Pero es solo un sueño y los sueños a veces duelen tanto que doy vuelta la cara y no sueño más.  Y no voto más.

jueves, 6 de septiembre de 2018

La Admiradora

La Admiradora que era?  Era bruja o era hada? 
Era buena o era mala?
Era cuerda o era loca?
Qué cosa era? Nadie lo sabia bien.
Intentábamos sacarla por el parentesco.  
Yo siempre la tomé un poco en broma. 

Era prima hermana del resentimiento ya que su tío era el fanatismo y su tía la superficialidad.
Se había casado a los dieciséis porque era de amores rápidos.  También se había separado unas siete veces porque era también veloz para los odios.   Pero ambas condiciones le habían permitido tener ya toda una familia de admiradoritos puesta al servicio de los admirables. La admiradora pensaba que pensaba, y era muy de decir  - Porque, como yo digo.- ...y generalmente no decía, repetía nomás, la muy imitadora 
Hasta que un día caí en la cuenta de que era  muy, muy, muy peligrosa. 
Pero no crean que fue hace mucho.  Hace poco me di cuenta. 
Es que nunca la había visto en acción en casos extremos. 
Yo estaba ahí mirando a un incubo, a un demonio devorador de verbo fácil,  y ella apareció, cámara en mano para sacarse una foto. 
Le dijo - ¡Yo a Ud. lo admiro tanto!
El íncubo se retorció de placer.  Y a mi me cayó la ficha.
La admiradora no es bruja, ni hada, ni persona.  La admiradora es una entidad adoradora destinada a convertir a los incubos en dioses, a los dioses en figuritas y a los hombres en bobos. 
Cuando la admiradora aparece, con sus admiradoritos a rastras, hay que mirar más atentamente que nunca.  Adelante, seguro,  hay una zanja. 
Yo tuve una admiradora particular.  Era de andar admirándome y yo creí que era por cariño.  Pero no.  Era esa cualidad del admirador, esa cosa de atribuirte virtudes que no tenés, para luego seguir admirándote u odiarte, según le venga en gana o le convenga. 
Yo en ese momento no vi la zanja.  Y fui a parar al fondo.  Al fondo mismo.  
Ahora estoy un poco más vieja y no soy más sabia, pero como dijo Vizcacha, el del Martín Fierro: "El diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo".  Por eso, cuando la vi sacándose la foto con el incubo, ahí nomas la reconocí.  Ni hada, ni bruja, ni persona. 
Estoy super advertida respecto a los admiradoras.   Toman la forma de hombre o de mujer.  Usan anteojos a veces, otras veces túnicas hiponas o maletines de cuero de marca conocida. 
Yo  les tengo miedo. 
Si Ud. ve que está rodeado de admiradores amigo, cáguese en las patas.  Hágame caso. 
Es un buen consejo. 
No se deje admirar.  Es preferible una sana soledad, una crítica útil y hasta una discusión sobre algo indiscutible. 
Así verá, mi amigo, todas las zanjas. 
Es que es muy feo caerse hasta el fondo y no saber como salir, porque allá, en el fondo, no hay escaleras, ni barandas, ni nada.  Se sale a veces y otras nunca se sale y la gente se queda ahí.  Se queda. 
Mantenga a los admiradores a distancia.  Sepa que la zanja está cerca.  Sonría pero no se lo crea.  Y aprenda a distinguir quién es admirador, quién es persona.  Pocas pistas puedo darle pero se me ocurre una.  Observe al admirador potencial cuando habla con otros, observe atentamente.  Cuando tropiezan con personas vulnerables no las admiran, las trepan. 
Tema siempre a los admiradores, amigo.  No se olvide de este consejo.  Yo quiero que nunca, pero nunca, caiga en la zanja.